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Descubrí Qué Esconde un Ataque de Pánico y Cómo Defenderte

Publicación Nº 12358

Ante una situación de riesgo nuestro cuerpo posee un mecanismo de defensa, un Botón Rojo que se pulsa, de golpe, con el que todo el cuerpo pasa a -Estado de Supervivencia-. ¿Qué quiere decir? Que todas nuestras funciones secundarias serán anuladas temporalmente hasta asegurarnos que estamos a salvo y nuestra vida ya no corra peligro.

Esta situación es completamente normal y natural cuando nuestra vida está en riesgo. Por ejemplo si abrimos la puerta de nuestra casa y nos encontramos con un feroz animal, el Botón Roja será automáticamente pulsado y entraremos en -Estado de Supervivencia-. Sólo importa mantenernos con vida. Entonces funciones secundarias como el sueño, el apetito y la libido serán canceladas temporalmente para que toda la energía del cuerpo se concentre en las piernas para poder huir, en los pulmones y en el corazón para satisfacer el esfuerzo que será huir desesperadamente hasta hallarnos a salvo.

En el ejemplo anterior todo parece normal. Pero ¿Y si fuéramos víctima de una falsa alarma? De un niño inocente que presionó sin querer el Botón Rojo o de presionarlo sólo por -miedo a- y no por la amenaza en sí ¿Qué ocurriría si viviéramos con la presencia ficticia del feroz animal, si todo el tiempo estuviéramos en -Estado de Supervivencia-?

Probablemente pasaríamos mucho tiempo con las funciones secundarias reducidas. Estaríamos hiperatentos al momento exacto para huir -si es que no huimos constántemente-. Nuestro corazón y pulmones trabajaría todo el tiempo para dar recursos y energía al cuerpo.

No quiero dejar de mencionar que existe una variante: La de presionar el Botón Rojo ante un peligro real pero que nosotros exageramos. Esta variante podemos observarla, por ejemplo, en personas con miedo a las arañas. La araña es real, existe y está ahí presente pero aunque sea pequeña e insignificante presionan el botón y pasan a -Estado de Supervivencia-. Si bien es una variante que tiene mucha similitud al ejemplo del feroz animal, no la llamaremos Pánico sino Fobia y lo dejaremos para otra texto.

Cuándo las personas se refieren a Ataques de Pánico, hablan del Estado de Supervivencia en sí pero no de lo que ocasionó que se presionara el Botón Rojo. Y es ese el punto, no importa todo el plan de evacuación, debemos centrarnos en qué lo originó. Mientras se desconozca qué oprime el botón o no podamos darle el valor que realmente tiene, nunca podremos dejar de estar en ese estado aunque por momentos la tensión decaiga.

Hoy en día existen efectivos tratamientos para Ataques de Pánico, hay terapias psicológicas a corto y largo plazo pero por sobre todo hay una salida del problema. Nunca dejen de consultar con un especialista.